ETAPAS DEL PRESUPUESTO
1. Definición y transmisión de las directrices
generales a los responsables de la preparación de los presupuestos:
La dirección general, o la dirección estratégica, es la responsable
de transmitir a cada área de actividad las instrucciones generales, para que
éstas puedan diseñar sus planes, programas, y presupuestos; ello es debido a
que las directrices fijadas a cada área de responsabilidad, o área de
actividad, dependen de la planificación estratégica y de las políticas generales de la empresa fijadas a largo plazo.
2. Elaboración de planes, programas y presupuestos:
A partir de las
directrices recibidas, y ya aceptadas, cada responsable elaborará el
presupuesto considerando las distintas acciones que deben emprender para poder
cumplir los objetivos marcados. Sin embargo, conviene que al preparar los
planes correspondientes a cada área de actividad, se planteen distintas
alternativas que contemplen las posibles variaciones que puedan producirse en
el comportamiento del entorno, o de las variables que vayan a configurar dichos planes.
3. Negociación de los presupuestos:
La negociación es un proceso que va de abajo hacia arriba, en donde, a
través de fases interactivas sucesivas, cada uno de los niveles jerárquicos
consolida los distintos planes, programas y presupuestos aceptados en los
niveles anteriores.
4. Coordinación de los presupuestos:
A través
de este proceso se comprueba la coherencia de cada uno de los planes y
programas, con el fin de introducir, si fuera necesario, las modificaciones
necesarias y así alcanzar el adecuado equilibrio entre las distintas
áreas.
5. Aprobación de los presupuestos:
La
aprobación, por parte de la dirección general, de las previsiones que han ido
realizando los distintos responsables supone evaluar los objetivos que pretende
alcanzar la entidad a corto plazo, así como los resultados previstos en base de
la actividad que se va a desarrollar.
6. Seguimiento y actualización de los presupuestos:
Una vez
aprobado el presupuesto es necesario llevar a cabo un seguimiento o un control
de la evolución de cada una de las variables que lo han configurado y proceder
a compararlo con las previsiones. Este seguimiento permitirá corregir las
situaciones y actuaciones desfavorables, y fijar las nuevas previsiones que
pudieran derivarse del nuevo contexto.